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Causas

Entre los factores que contribuyen a su formación se incluyen los siguientes, teniendo en cuenta que en muchos casos no existe una única causa, sino la combinación de varios factores que favorecen el desarrollo del hallux valgus.

Predisposición genética

La genética desempeña un papel importante en la aparición del hallux valgus. Si se tiene antecedentes familiares de juanetes, es más probable desarrollar esta condición.

Calzado inadecuado

El uso constante de zapatos ajustados o femeninos, de tacón alto o de punta estrecha puede ejercer presión sobre los dedos del pie y contribuir al desarrollo de juanetes. son los menos indicados para los problemas del juanete dado que la sofisticación de los mismos no contribuye en nada a calzar los pies con estos problemas. 

Pie plano

Las personas con pies planos tienen una mayor probabilidad de desarrollar hallux valgus, ya que la falta de arco en el pie puede causar una distribución anormal del peso y una mayor presión sobre el dedo gordo del pie, al igual que un pie cavo, adductus y pronado.

Lesiones previas

Lesiones en el pie, como fracturas o esguinces mal curados, pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta deformidad.

Artritis

Algunas formas de artritis, como la artritis reumatoide, pueden debilitar las articulaciones y contribuir al desarrollo del hallux valgus.

Malos hábitos al caminar

La forma en que caminas o tu estilo de marcha también puede influir en el desarrollo de esta condición.

Factores biomecánicos

Desalineaciones en la mecánica del pie, como un primer metatarsiano largo en comparación con el segundo dedo pueden contribuir al hallux valgus.

Enfermedades neuromusculares

Algunas condiciones neuromusculares, como el síndrome de Marfan, pueden aumentar el riesgo de juanetes.

Tratamientos

El tratamiento del hallux valgus, o juanete, puede variar según la gravedad de la deformidad y la incomodidad que cause. Las opciones de tratamiento son de dos tipos: conservadoras y quirúrgica.

Conservadoras
Cambio de calzado

 Usar zapatos cómodos y adecuados es fundamental. Se debe elegir calzado con suficiente espacio para los dedos, una punta ancha y un tacón bajo. Evitar los zapatos de tacón alto y estrechos que puedan ejercer presión sobre el dedo gordo del pie.

Ortesis y separadores de dedos

Se pueden utilizar dispositivos como separadores de dedos y almohadillas para reducir la presión y la fricción en la zona del juanete.

Fisioterapia

Ejercicios específicos realizados para fortalecer los músculos y mejorar la función del pie. Esto puede ayudar a aliviar el dolor y mejorar la estabilidad.

Medicamentos

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor asociado con el juanete.

Inyecciones de corticosteroides

En algunos casos, los podólogos administran inyecciones de corticosteroides para reducir la inflamación y el dolor en la articulación del juanete.

Plantillas personalizadas

Para corregir la alineación del pie y aliviar la presión sobre el juanete. Dichas plantillas una vez confeccionadas y ajustadas lo preciso, tienen que ser de gran comodidad, no olvidemos que las plantillas son para el pie como las gafas para a los ojos y si están bien confeccionadas, nos acostumbraremos pronto y obtendremos los resultados esperados. Para ello hoy en día los podólogos tienen a su alcance, multitud de elementos que contribuyen a la exploración, diagnóstico y tratamiento de las patologías del pie como plataformas de presiones, donde se realizan estudios de la marcha y de la pisada entre otros.

Quirúrgica o cirugía

Si el juanete es grave y causa un dolor significativo o limita la función del pie, se recomienda la cirugía. La cirugía de juanete implica corregir la deformidad mediante la realineación de los huesos.

La opción quirúrgica es una opción que debe ser valorada en cada caso en particular y el podólogo decidirá la técnica más adecuada

Añadir que hoy en día hay técnicas de cirugía de mínima incisión (Surgery Minimally Invasive) percutánea o mínimamente invasiva, ambulatorias y con incisiones mínimas que permiten una rápida recuperación.

En el caso del hallux valgus, la cirugía de mínima incisión implica la corrección del juanete utilizando técnicas quirúrgicas menos invasivas que las cirugías tradicionales de juanete.

El procedimiento de cirugía de mínima incisión para hallux valgus se caracteriza por la realización con:
  • Anestesia local.
  • Incisiones o acceso mínimo, de 0,5cm en la piel.
  • No dolor o dolor mínimo.
  • A cualquier edad.
  • Ambulatoria.
  • Deambulación inmediata.
  • Realineación ósea: El podólogo corrige la deformidad realineando los huesos del dedo gordo del pie y de la articulación metatarsofalángica. Incluye la eliminación de la protuberancia ósea (exostosis) en el lado del juanete.
  • Recuperación: Suele ser más rápida en comparación con la cirugía abierta tradicional, y el paciente puede comenzar a caminar de forma inmediata con un calzado especial durante unos días.

Antes y después